La persecución no cesa: El chavismo intensifica su ataque contra la antigua Asamblea Nacional
Vierne5. / Editorial.
Una estrategia de represión que busca silenciar a la oposición y perpetuar el control absoluto

El régimen chavista ha vuelto a mostrar su rostro más represivo al intensificar su persecución contra los integrantes de la Asamblea Nacional electa en 2015, la última elegida democráticamente en Venezuela. Esta semana, el Parlamento controlado por el oficialismo pidió a la fiscalía aplicar una ley que amenaza con penas máximas de cárcel e inhabilitaciones casi vitalicias contra los antiguos parlamentarios opositores.
Esta acción, presentada como un «acto de justicia», no es más que un intento de consolidar su poder y eliminar cualquier vestigio de resistencia democrática en el país. La acusación, que incluye supuestos delitos de malversación y conspiración, es parte de una narrativa recurrente del chavismo: silenciar a quienes desafían su autoridad bajo pretextos legales.
Fraude, continuidad y resistencia
La Asamblea Nacional de 2015, que continúa operando en paralelo al Parlamento oficialista, ha defendido su legitimidad argumentando el fraude en los comicios legislativos de 2020. Este fraude, ampliamente denunciado por la comunidad internacional, dio paso a un órgano parlamentario controlado por el chavismo que funciona más como una herramienta de represión que como un espacio legislativo.
Mientras tanto, la oposición mantiene su posición firme: no abandonarán su lucha ni sus ideales democráticos. Han declarado que continuarán operando y defendiendo los derechos del pueblo venezolano desde cualquier espacio posible, incluso frente a las amenazas de cárcel e inhabilitación.
Una ley para la represión, no para la justicia
La nueva ley mencionada por el Parlamento oficialista no busca justicia; su propósito es claro: inhabilitar y encarcelar a cualquier figura opositora que represente un peligro para la narrativa y el control del régimen. Esta herramienta legal no solo persigue a los miembros de la antigua Asamblea Nacional, sino que envía un mensaje a todo aquel que se atreva a alzar su voz: la disidencia no será tolerada.
Las acusaciones de uso indebido de recursos del Estado y conspiración contra el país no son más que una cortina de humo para justificar estas acciones. Mientras el régimen acusa a otros de conspirar, es el chavismo el que ha saqueado las arcas nacionales y destruido las instituciones que alguna vez fueron pilares de la democracia venezolana.
La lucha por la democracia continúa
La historia reciente de Venezuela es un testimonio de la resistencia frente a la opresión. A pesar de las amenazas y los intentos de silenciarla, la oposición sigue firme en su compromiso con la democracia y los derechos humanos.
El hecho de que el chavismo recurra a leyes tan draconianas y a tácticas de persecución deja en evidencia su temor a perder el control. Saben que su poder es frágil y que la verdadera fuerza radica en un pueblo que no ha dejado de luchar por su libertad.
Un llamado a la comunidad internacional
Esta nueva arremetida contra la antigua Asamblea Nacional no puede ser ignorada. La comunidad internacional debe condenar enérgicamente estos actos de persecución y exigir el respeto a los derechos humanos y a la democracia en Venezuela.
El silencio ante estas acciones solo fortalece al régimen y perpetúa el sufrimiento del pueblo venezolano. Es momento de que las naciones democráticas redoblen su apoyo a quienes, desde dentro y fuera del país, siguen defendiendo la libertad y la justicia.
La persecución continúa, pero también lo hace la resistencia. Venezuela no se rinde, y la lucha por la democracia sigue viva en cada voz que se alza contra la opresión. Vierne5 seguirá informando y dando visibilidad a quienes no se dejan intimidar por un régimen que, a pesar de su poder, no puede apagar el deseo de libertad de un pueblo entero.
Vierne5: Informar para transformar.
Victor Julio Escalona
Editor.

